
Por eso Harryhausen donó su colección de creaciones alMuseo Nacional de Medios de Comunicación y Cinematografía de Gran Bretaña para su preservación en un gesto equivalente al de un tío buena onda que le regala sus vinilos al sobrino reggetonero. La colección que Harryhausen cedió incluye todo el material creativo de su carrera: dibujos, pinturas, guiones gráficos, modelos de animación y los moldes utilizados para crear monstruos como el Kraken, el Coloso, Medusa, sus esqueletos guerreros o el ejército de dinosaurios de sus películas prehistóricas.
Desde pequeño Harryhausen se interesó en la animación y creación de maquetas. Fue fotógrafo y guionista hasta que conoció a Willis O'Brien, el director de efectos especiales de King Kong (el de 1933, ese que temblaba como después de 8 tazas de café) con quién aprendió los primeros rudimentos del stop-motion, esa técnica centenaria con que se animaba también el microprograma Tata Colores. Un trabajo que fotograma a fotograma dotaba de vida a las figuras más increíbles. Más tarde se hizo amigo de Ray Bradbury a quién le animó algunas creaciones literarias antes de patentar el “Dynamation”, precursor de la pantalla verde de hoy en que los actores interactúan con los efectos especiales.
El amplio bestiario de Harryhausen incluía la serie de criaturas mitológicas que algunos padres recordarán como carne de matiné en películas como Cine en su casa o películas de trasnoche como El monstruo de tiempos remotos (1953) , la serie de películas de Simbad, La isla misteriosa, Los Viajes de Gulliver y sus mejores trabajos Jason y los Argonautas (1963), El valle de Gwangi (1969) y Furia de titanes (1981), su último trabajo en grande.
Un imaginario que es plagiado y homenajeado hasta nuestros dias. Para animar digitalmente a los dinosaurios de Jurassic Park, Steven Spielberg dio instrucciones de usar como piso los trabajos de Harryhausen en películas como ese raro crossover de vaqueros y dinosaurios llamado El valle de Gwangi. El monumentalKraken dePiratas del Caribese vio antes, con menos recursos, pero más trabajo en el el original de Harryhausen aparcido en Furia de titanes y que arrastraba influencias lovecranianas más poéticas que el pulpo en 3D de la película de Johnny Depp. A esta película también pertenece la versión de laMedusa que también definió para el futuro la imagen con que se conocería a la suegra de todos los monstruos.
La pelea contra el ejército de esqueletos de Jason y los Argonautas ha sido parodiada cuadro a cuadro en las películas de Sam Raimi Army of darkness y el videoBones que Tim Burton hizo para la banda The Killers cuando estaba vivo.
El pionero de los efect especiales donó su colección al mencionado museo que, con toda pequeñez, se pregunta cómo va a mantener ese nuevo inventario. Quizás lo más acorde con los tiempos hubiese sido que Harryhausen subastara una por una sus figuritas de colección para vivir tranquilamente de aquí a su centenario.
“Ahora que llego a los 90 años es importante para mí preservar todo mi arte -modelos, dibujos, equipamiento- y que este disponible para las próximas generaciones”, dijo Harryhausen. Es hora de ver si el legado de Ray Harryhausen es algo más que cajas embaladas con su nombre o películas de refrito en TCM.
Acá un recorrido en video por sus mejores creaciones